Pertenecemos a la Parroquia Santo Cura de Ars, atendida pastoralmente por la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (Dehonianos).

Nos ubicas en Pirámide 565, paradero 11 ½ de Santa Rosa. Comuna de San Miguel, Santiago de Chile.
Nuestras actividades se despliegan durante la semana; nuestra celebración dominical es a las 10:15. Bienvenid@s.





ATENCIÓN

A contar del 1 de Enero de 2013 las Meditaciones diarias del evangelio se encuentran en: http://pazamoryalegria.blogspot.com/

lunes, 10 de diciembre de 2012

Nuestro aporte para que sea verdad que «la Justicia y la Paz se abrazarán»



10 de diciembre de 2012
Lunes de la Segunda Semana de Adviento

Lecturas:
Isaías 35, 1-10 / Salmo 84, 9-14 Nuestro Dios viene a salvarnos.

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas     5, 17-26
Un día, mientras Jesús enseñaba, había entre los presentes algunos fariseos y doctores de la Ley, llegados de todas las regiones de Galilea, de Judea y de Jerusalén. La fuerza del Señor le daba poder para curar. Llegaron entonces unas personas transportando a una paralítico sobre una camilla y buscaban el modo de entrar, para llevarlo ante Jesús. Como no sabían por dónde introducirlo a causa de la multitud, subieron a la terraza y, desde el techo, lo bajaron con su camilla en medio de la concurrencia y lo pusieron delante de Jesús.
Al ver su fe, Jesús le dijo: «Hombre, tus pecados te son perdonados.»
Los escribas y los fariseos comenzaron a preguntarse: «¿Quién es este que blasfema? ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?» Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: «¿Qué es lo que están pensando? ¿Qué es más fácil decir: "Tus pecados están perdonados", o "Levántate y camina"? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vuelve a tu casa.»
Inmediatamente se levantó a la vista de todos, tomó su camilla y se fue a su casa alabando a Dios. Todos quedaron llenos de asombro y glorificaban a Dios, diciendo con gran temor: «Hoy hemos visto cosas maravillosas.»
Palabra del Señor.

MEDITACION
“Todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos”, comienza proclamando la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que se conmemoran este día. Para llegar a ese consenso la humanidad tuvo que pasar por atrocidades escandalosas. Y, después de eso, también hemos vividos atentados feroces a estos derechos.
Un hijo del Dios de la vida, seguidor del Príncipe de la paz y la justicia y que, además, ha recibido por parte del Espíritu Santo el derrame del amor en su corazón, debiese unirse a otros para vencer los obstáculos y hacer llegar la sanación y la salvación a quien ha sido paralizado por fuerzas oscuras y poderosas.
Eso, porque nosotros creemos que más allá de esa declaración formal, todos los hombres y mujeres somos hijos del mismo Dios, por tanto hermanos unos de otros. Lo que implica que no puede sernos indiferente la suerte de los demás y, menos, si a mi hermano o hermana es avasallado por el poder.
Ese es nuestro aporte para que sea verdad que «El Amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la Paz se abrazarán; la Verdad brotará de la tierra y la Justicia mirará desde el cielo» (Sal) porque, de esa manera se puede repetir: «digan a los que están desalentados: “¡Sean fuertes, no teman: ahí está su Dios!”» (1L) que actúa por medio de los cristianos.

Tanto amaste, Padre, a la humanidad, que entregaste a tu propio Hijo, que se hizo uno de los nuestros, para guiarnos en el camino de la salvación. Te pedimos que, como aprendimos de Él, sepamos cuidar y proteger la dignidad de cada persona, imagen y semejanza tuya, hoy y siempre. Amén.

Buscando convertirnos a la Paz, el Amor y la Alegría del Reino,
Miguel.

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