Pertenecemos a la Parroquia Santo Cura de Ars, atendida pastoralmente por la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (Dehonianos).

Nos ubicas en Pirámide 565, paradero 11 ½ de Santa Rosa. Comuna de San Miguel, Santiago de Chile.
Nuestras actividades se despliegan durante la semana; nuestra celebración dominical es a las 10:15. Bienvenid@s.





ATENCIÓN

A contar del 1 de Enero de 2013 las Meditaciones diarias del evangelio se encuentran en: http://pazamoryalegria.blogspot.com/

martes, 30 de octubre de 2012

El Reino es todo lo bueno, sano y fecundo que le da a nuestra vida plenitud y gozo



30 de octubre de 2012
Martes de la Trigésima Semana Durante el Año

Lecturas:
Efesios 5, 21-33 / Salmo 127, 1-5 ¡Felices los que temen al Señor!

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas     13, 18-21
Jesús dijo:
«¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo? Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas.»
Dijo también: «¿Con qué podré comparar el Reino de Dios? Se parece a un poco de levadura que una mujer mezcló con gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa.»
Palabra del Señor.

MEDITACION
El Reino no está radicado en el futuro como solemos creer, sino en el presente: no hay que identificar Reino con la vida después de la resurrección.
Por eso Jesús no habla en términos de porvenir, sino en los de actualidad.
El Reino que fue enviado a anunciar es humilde, pero cuando crece con normalidad puede hasta ofrecer cobijo; también actúa silenciosa e interiormente hasta lograr impregnarlo todo; además, es unión profunda como la que existe en una familia (1L) y es a la vez lo que haga que seamos felices y nos vaya bien (Sal).
En fin, el Reino es todo lo bueno, sano y fecundo que le da a nuestra vida plenitud y gozo. Por lo que podríamos resumir diciendo que si lo que está frente a nosotros tiene ese efecto en nuestra vida y la de los demás, sabemos que es el Reino actuando. No podría ser de otra manera, si proviene del Padre Bueno (Mc 10,18), quien nos ama entrañablemente (cf Jn 3,16).
Pero ese mismo criterio nos ayuda a evaluar cuándo la situación –o incluso nuestra propia actuación- es contraria al Reino y trabajar por corregirla en nosotros y, en lo que esté en nuestras manos, en la sociedad en la que vivimos.

Que venga a nosotros tu Reino, Señor. Y que seamos conscientes de nuestra responsabilidad de bautizados para aportar a su concreción entre nosotros. Así sea.

Permitiendo que la fe en el Señor de la Paz, el Amor y la Alegría haga grandes cosas por nosotros,
Miguel.

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