Pertenecemos a la Parroquia Santo Cura de Ars, atendida pastoralmente por la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (Dehonianos).

Nos ubicas en Pirámide 565, paradero 11 ½ de Santa Rosa. Comuna de San Miguel, Santiago de Chile.
Nuestras actividades se despliegan durante la semana; nuestra celebración dominical es a las 10:15. Bienvenid@s.





ATENCIÓN

A contar del 1 de Enero de 2013 las Meditaciones diarias del evangelio se encuentran en: http://pazamoryalegria.blogspot.com/

domingo, 11 de diciembre de 2011

Adviento es un tiempo para ser testigos de la luz

El tercer Domingo de Adviento, celebramos la Eucaristía presidida por el padre Hernán, quien al comenzar su homilía indicó que éste es el “domingo de la alegría” y las lecturas reflejan eso.
En la primera (Isaías 61,1-2a.10-11), el profeta con palabras poéticas describe la alegría de reconstruir el templo, después del exilio; esta sensación se recalca con el Salmo de hoy (Lucas 1,46-48.49-50.53-54), tomado de las palabras de María en la anunciación: “Mi alma se regocija en el Señor”. Posteriormente, Pablo (Tesalonicenses 5,16-24) invita a la alegría en medio de las dificultades.
Por su parte Juan evangelista (Juan 1,6-8.19-28) retoma el tema del Bautista en relación con Jesús, de quien es testigo y que vendrá después de él. Esto ocurre cuando dirigentes del pueblo enviaron una delegación a confrontarlo. Ocurre que se sentía que el tiempo estaba maduro para que viniese el Mesías y querían saber si era él. La actitud de Juan es profundamente cristiana en su humildad.
Luego el padre preguntó si nosotros somos testigos de la luz también, si somos portadores de su palabra. Nos señaló que en medio de las oscuridades de nuestra vida (mencionó a modo de ejemplo el suicidio de jóvenes) se requiere testigos creyentes que hagan creíble el mensaje del Señor entre los demás.
Por eso, nos exhortó a que este tiempo de Adviento lo sintamos como un tiempo para ser testigos de la luz y estar alegres porque la venida del Señor está cerca.
Luego explicó que una forma de ser estos testigos era viviendo una Navidad sencilla, no pagana, que no signifique comer mucho, beber mucho y repartir muchos regalos, sino que recuerde la Primera Navidad, en que no había Santa Claus y Jesús y María lo vivieron como pobres que eran.
Terminó reiterando que era necesario recordarlo para ser auténticos testigos de la luz.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

No hay comentarios: