Pertenecemos a la Parroquia Santo Cura de Ars, atendida pastoralmente por la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (Dehonianos).

Nos ubicas en Pirámide 565, paradero 11 ½ de Santa Rosa. Comuna de San Miguel, Santiago de Chile.
Nuestras actividades se despliegan durante la semana; nuestra celebración dominical es a las 10:15. Bienvenid@s.





ATENCIÓN

A contar del 1 de Enero de 2013 las Meditaciones diarias del evangelio se encuentran en: http://pazamoryalegria.blogspot.com/

sábado, 7 de abril de 2012

“Considérense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús”


7 de abril de 2012
Sábado Santo

Lecturas de la Vigilia Pascual:
Génesis 1, 26-31a / Salmo 103, 1-2a. 5-6. 10. 12. 13-14ab. 24. 35 Señor, envía tu Espíritu y renueva toda la tierra. / Génesis 22, 1-18 / Salmo 15, 5. 8-11 Protégeme, Dios mío, porque en ti me refugio. / Éxodo 14, 15-15, 1a / Salmo Ex 15, 1b-6. 17-18 Cantaré al Señor, que se ha cubierto de gloria. / Isaías 54, 5-14 / Salmo 29, 2. 4-6. 11-12a 13b Yo te glorifico, Señor, porque Tú me libraste. / Isaías 55, 1-11 / Salmo Is 12, 2-6 Sacarán aguas con alegría de las fuentes de la salvación. / Baruc 3, 9-15. 32—4, 4 / Salmo 18, 8-11 Señor, Tú tienes palabras de Vida eterna. / Ezequiel 36, 17a. 18-28 / Salmo 41, 3. 5bcd; 42, 3-4 Mi alma tiene sed de Dios. / Romanos 6, 3-11 / Salmo 117, 1-2. 16-17. 22-23 Aleluia, aleluia, aleluia.  

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     16, 1-8
Pasado el sábado, María Magdalena, María, la madre de Santiago, y Salomé compraron perfumes para ungir el cuerpo de Jesús. A la madrugada del primer día de la semana, cuando salía el sol, fueron al sepulcro.
Y decían entre ellas: «¿Quién nos correrá la piedra de la entrada del sepulcro?» Pero al mirar, vieron que la piedra había sido corrida; era una piedra muy grande.
Al entrar al sepulcro, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido con una túnica blanca. Ellas quedaron sorprendidas, pero él les dijo: «No teman. Ustedes buscan a Jesús de Nazaret, el Crucificado. Ha resucitado, no está aquí. Miren el lugar donde lo habían puesto. Vayan ahora a decir a sus discípulos y a Pedro que él irá antes que ustedes a Galilea; allí lo verán, como él se lo había dicho.»
Ellas salieron corriendo del sepulcro, porque estaban temblando y fuera de sí. Y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo.
Palabra del Señor.

MEDITACION
Esta noche es la culminación del plan de amor de Dios para nosotros. ese que comenzó cuando nos creó “a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer”; continúa con la prueba de fe de Abraham; sigue con el poder liberador de Dios de su pueblo que estaba en la esclavitud; la manifestación del amor eterno del Señor que nos promete que estaremos “lejos de la opresión, porque nada temerás, lejos del temor, porque no te alcanzará.”; prosigue con el llamado generoso: “¡Busquen al Señor mientras se deja encontrar, llámenlo mientras está cerca!”; seguimos con el anuncio profético acerca de la sabiduría de Dios que: “penetró todos los caminos de la ciencia y se la dio a Jacob, su servidor, y a Israel, su predilecto. Después de esto apareció sobre la tierra, y vivió entre los hombres”; otro anuncio: “Les daré un corazón nuevo y pondré en ustedes un espíritu nuevo: les arrancaré de su cuerpo el corazón de piedra y les daré un corazón de carne …Ustedes serán mi Pueblo y yo seré su Dios”. Luego es el apóstol, quien aplica el magno acontecimiento que vivimos a nuestra vida: “Al morir, él murió al pecado, una vez por todas; y ahora que vive, vive para Dios. Así también ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús”.
Todo esto se entiende desde el acontecimiento incomprensible del sepulcro vacío: a Jesús no hay que buscarlo como el crucificado muerto, sino en Galilea: el lugar de la vida diaria, donde trabajó, donde anduvo, donde predicó, donde sirvió, donde rió y amó. Por eso, nosotros también estamos invitados a buscarlo y seguirlo no en los lugares de muerte, sino en donde fluye la vida.
Señor, que nos has dado el hermoso regalo de libertar a cuantos por temor a la muerte estábamos de por vida sometidos a esclavitud del pecado, guíanos en el camino de anunciar y celebrar la Vida, viviéndola en plenitud, siendo generosos en la entrega de ella por amor a los hermanos, como hiciste tú, como quieres que hagamos nosotros. Amén.

Paz, Amor y Alegría para tu día y tu vida.
Miguel.

viernes, 6 de abril de 2012

Meditar qué significado tiene la Pasión para la historia de la humanidad y la personal.


6 de abril de 2012
Viernes Santo

Lecturas de hoy:
Isaías 52, 13—53, 12 / Salmo Sal 30, 2.6.12-13.15-16.17.25 Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. / Hebreos 4, 14-16; 5, 7-9

EVANGELIO
+ Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     18, 1—19, 42

MEDITACION
En Semana Santa hay dos ocasiones en que se lee un relato completo de la Pasión del Señor: primero el Domingo de Ramos (este año, según san Marcos) y después en este día que nos corresponde la versión de san Juan.
Lo importante hoy es tener la oportunidad reposada de meditar cada paso de este hecho fundamental tanto para la historia de la humanidad como para la historia personal de cada uno de nosotros.
Isaías (primera lectura) profetizando nos pone en la perspectiva correcta para esto: “Sí, mi Servidor triunfará: será exaltado y elevado a una altura muy grande. Así como muchos quedaron horrorizados a causa de él, porque estaba tan desfigurado que su aspecto no era el de un hombre y su apariencia no era más la de un ser humano, así también él asombrará a muchas naciones, y ante él los reyes cerrarán la boca, porque verán lo que nunca se les había contado y comprenderán algo que nunca habían oído”. Es decir, recordamos el dolor, pero teniendo en el horizonte el posterior triunfo, el que logró porque “aprendió por medio de sus propios sufrimientos qué significa obedecer. De este modo, él alcanzó la perfección y llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen”, como reflexiona la segunda lectura.
Hay que puntualizar que llega a esa perfección y es causa de nuestra salvación no sólo porque era Dios, sino y por sobre todo, siendo absolutamente humano, ya que no se ahorró ningún dolor: “fue sometido a las mismas pruebas que nosotros”, recalca la carta a los hebreos. Si hubiese sido de otra manera, toda la Pasión sería una representación teatral vacía.
Dios sabe perfectamente cómo somos, cómo reaccionamos, con todas nuestras limitaciones, pero además, porque lo ha experimentado todo, conoce perfectamente de lo que somos capaces. El pecado es nuestro límite; desde la venida de Jesús sabemos que amar es nuestro desarrollo máximo.
Con el corazón turbado, nos dirigimos a ti, Señor, porque fuiste arrancado de la tierra de los vivientes y golpeado por nuestras rebeldías; pero a la vez agradecidos, porque en tu muerte murió el pecado y una nueva esperanza se abrió para nosotros. gracias, Señor.

Paz, Amor y Alegría para tu día y tu vida.
Miguel.

jueves, 5 de abril de 2012

Ser testigos de su amor donde nos corresponda


PREPAREMOS EL PROXIMO DIA DEL SEÑOR
8 de abril de 2012
DOMINGO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN

Lecturas de hoy:
Hechos 10, 34a.37-43 / Salmo Sal 117, 1-2. 16-17. 22-23 Este es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él. / Colosenses 3, 1-4

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     20, 1-9
El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.»
Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos.
Palabra del Señor.

MEDITACION
Hoy podemos tener como “música de fondo” para meditar este evangelio la antífona del Salmo correspondiente: “Este es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él”. Este es el gran día inaugural de la nueva creación. “La muerte y la vida se enfrentaron en un duelo admirable: el Rey de la vida estuvo muerto, y ahora vive”, canta la Secuencia.
Pero hay un caminar humano para llegar a este momento. Es impresionante por lo precisa la frase de Pedro (1L) para resumir la vida en acción de Jesús: “pasó haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en poder del demonio, porque Dios estaba con él”. Nos está hablando un testigo de todo eso, también de este acontecimiento que nos relata el evangelio. Un testigo que, es bueno no olvidarlo, pasó por su propio calvario –como hemos hecho memoria en estos días previos- luego de negar vilmente, y previo a ser advertido, a su Señor. Pero que salió de esa muerte –misericordia y reconciliación mediantes, es decir, “curado después de haber caído en poder del demonio”-, resucitando para transformarse en la piedra sobre la cual se edificará la asamblea de los creyentes (cf. Mt 16, 18) y ser, además, quien tendrá la responsabilidad de confirmar en la fe a sus hermanos (cf. Lc 22, 32).
Nosotros también hemos pasado por el pecado y, aún así, el Señor nos confía una misión particular: ser testigos de su amor en el lugar y la condición en que nos encontremos (ejemplos: ser padre/madre; marido/esposa; hijo/a; jefe/a; vecino/a; dirigente social; encargado/a de comunidad; trabajador/a… etc.), lo que debemos cumplir con su auxilio y con todo nuestro empeño agradecido al Señor, en quien nos alegramos y regocijamos.
Tu mano, Señor, es sublime, tu mano hace proezas. ¡Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque es eterno tu amor!

Paz, Amor y Alegría para tu día y tu vida.
Miguel.

Somos llamados a asemejarnos a Él en su amar hasta el extremo


5 de abril de 2012
Jueves Santo

Lecturas de hoy:
Éxodo 12, 1-8.11-14 / Salmo Sal 115, 12-13.15-18 El cáliz que bendecimos es la comunión de la Sangre de Cristo. / Corintios 11, 23-26

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     13, 1-15
Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin.
Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura.
Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: «¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?»
Jesús le respondió: «No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás.»
«No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!»
Jesús le respondió: «Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte.»
«Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!»
Jesús le dijo: «El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos.» El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: «No todos ustedes están limpios.»
Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: «¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.»
Palabra del Señor.

MEDITACION
Con el relato de Juan acerca de los últimos momentos de Jesús junto a sus discípulos cerramos un círculo que comenzó cuando Su Santidad nos envió el Mensaje de inicio de la Cuaresma, al que tituló:  “Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras”, tomado de Hebreos 10, 24, en el que nos orientaba acerca de cuál debía ser el contenido profundo de este periodo, llamándonos a ejercitar la caridad fraterna orando, ayunando y aportando. Hoy nuestro Señor, como buen maestro, nos enseña con el ejemplo: amando hasta el extremo, se pone a los pies de los demás para servir: caridad y buenas obras.
En este día la Iglesia conmemora la institución del sacerdocio en la Última Cena, como nos la transmite Pablo en la segunda lectura. Éste debe ser un signo sacramental de esa presencia permanente del amor y la misericordia del Señor. Para ti, para mí, para nosotros. Para todos. 
¿Con qué pagaré al Señor todo el bien que me hizo?, pregunta el Salmo. Debemos recordar que estamos en comunión (común unión, profunda unión o íntima unión con “la sangre de Cristo”, por lo que el Espíritu del Señor también está sobre nosotros –como en la profecía de Isaías- para poder llevar esta buena noticia a los pobres: entramos al Triduo Pascual, donde se seguirá manifestando el amor servidor de Cristo. Y tú, yo, nosotros, todos, somos llamados a asemejarnos a Él para que ese amor siga alcanzando a la humanidad. Dura y bella misión.
A ti, que llevas más allá la Pascua de la liberación de Egipto con la Redención universal, gracias, Señor. A ti, que la noche en que ibas a ser entregado, te entregaste como alimento de la Nueva Alianza, gracias, Señor. A ti, que te pones a nuestros pies como un sirviente, para que todos quienes creemos hagamos lo mismo unos con otros como Creación renovada, gracias Señor.

Paz, Amor y Alegría para tu día y tu vida.
Miguel.

miércoles, 4 de abril de 2012

“Ningún pecado del hombre puede cancelar la misericordia de Dios”

4 de abril de 2012
Miércoles Santo

Lecturas de hoy:
Isaías 50, 4-9a / Salmo Sal 68, 8-10.21-22.31.33-34 En el momento favorable, respóndeme, Dios mío, por tu gran amor.

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     26, 14-25
Uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: «¿Cuánto me darán si se lo entrego?» Y resolvieron darle treinta monedas de plata. Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo.
El primer día de los Acimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: «¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?»
El respondió: «Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: "El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos".»
Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua.
Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce y, mientras comían, Jesús les dijo: «Les aseguro que uno de ustedes me entregará.»
Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: «¿Seré yo, Señor?»
El respondió: «El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!»
Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: «¿Seré yo, Maestro?»
«Tú lo has dicho», le respondió Jesús.
Palabra del Señor.

MEDITACION
Misterio tristemente doloroso fallar a la confianza de otro. Siempre. Más aún en esta historia.
Muchas interpretaciones se ha dado a las motivaciones de Judas, pero en lo que hay consenso es en que su peor pecado no fue la entrega de Jesús (igual y tal vez peor fue la traición de Pedro al negarlo), lo que perdió al Iscariote fue no confiar en la misericordia de Cristo.
Y tú, ¿te sientes demasiado pecador como para que el Señor te perdone? Cuidado. Esa es una grave tentación que siembra en tu corazón el Enemigo. Porque no quiere que sepas que “ningún pecado del hombre puede cancelar la misericordia de Dios, ni impedirle poner en acto toda su fuerza victoriosa, con tal de que la invoquemos. Más aún, el mismo pecado hace resplandecer con mayor fuerza el amor del Padre que, para rescatar al esclavo, ha sacrificado a su Hijo: su misericordia para nosotros es redención.” (Juan Pablo II, Veritatis Splendor Nº 118).
Recordemos que, tal como al profeta, a nosotros también “el mismo Señor nos ha dado una lengua de discípulo, para que sepamos reconfortar al fatigado con una palabra de aliento”. Por lo que en primer lugar, convenzárnonos de que nuestro mal no vence al amor de Dios; y después, sintámonos llamados a anunciar a nuestros hermanos la Buena Noticia de la infinita Misericordia divina.
Con el corazón lleno de gozo por tanto amor inmerecido, cantemos junto al salmista: “alabaré con cantos el nombre de Dios, y proclamaré su grandeza dando gracias; que lo vean los humildes y se alegren,  que vivan los que buscan al Señor: porque el Señor escucha a los pobres y no desprecia a sus cautivos”

Paz, Amor y Alegría para tu día y tu vida.
Miguel.

martes, 3 de abril de 2012

La Salvación se realiza pese a –y usando- nuestro pecado


3 de abril de 2012
Martes Santo

Lecturas de hoy:
Isaías 49, 1-6 / Salmo Sal 70, 1-6.15.17 Mi boca anunciará tu salvación, Señor.

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     13, 21-33.36-38
Jesús, estando en la mesa con sus discípulos, se estremeció y manifestó claramente:
«Les aseguro que uno de ustedes me entregará.»
Los discípulos se miraban unos a otros, no sabiendo a quién se refería.
Uno de ellos -el discípulo al que Jesús amaba- estaba reclinado muy cerca de Jesús. Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: «Pregúntale a quién se refiere.» El se reclinó sobre Jesús y le preguntó: «Señor, ¿quién es?»
Jesús le respondió: «Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato.»
Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: «Realiza pronto lo que tienes que hacer.»
Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: «Compra lo que hace falta para la fiesta», o bien que le mandaba dar algo a los pobres. Y en seguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche.
Después que Judas salió, Jesús dijo:
«Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado
y Dios ha sido glorificado en Él.
Si Dios ha sido glorificado en Él,
también lo glorificará en sí mismo,
y lo hará muy pronto.
Hijos míos,
ya no estaré mucho tiempo con ustedes.
Ustedes me buscarán,
pero Yo les digo ahora
lo mismo que dije a los judíos:
"A donde Yo voy,
ustedes no pueden venir".»
Simón Pedro le dijo: «Señor, ¿a dónde vas?»
Jesús le respondió: «Adonde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás.»
Pedro le preguntó: «¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti.»
Jesús le respondió: «¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces.»
Palabra del Señor.

MEDITACION
Comienza a desencadenarse la tragedia. Y Jesús la vivirá a plena conciencia. Sabe que uno de sus amigos más cercanos será vencido por el tentador y lo venderá; y que otro de sus elegidos también será vencido por el tentador y lo desconocerá.
Y todo esto ocurrirá para que se cumpla el plan misterioso del Padre, quien le dice al Señor: “Es demasiado poco que seas mi Servidor para restaurar a las tribus de Jacob y hacer volver a los sobrevivientes de Israel; yo te destino a ser la luz de las naciones, para que llegue mi salvación
hasta los confines de la tierra.”, como transmite el profeta hoy.
Y hoy sabemos que llegó a ser luz de las naciones haciendo llegar su salvación universalmente. Esto ocurre a pesar –o usando- las debilidades, errores, fallas y hasta maldad de algunos, incluyendo sus propios seguidores (nosotros)…
Sigamos caminando por la Semana Santa sabiendo que aún los más allegados al Señor, los “más creyentes”, los más piadosos, o sea absolutamente todos podemos caer, por lo que es necesario caminar con atención la vida para ser lo más fieles que seamos capaces, pero que nuestro mal, nuestro pecado, es tomado en cuenta dentro del Plan misericordioso de Dios. Tanto que para estos “enfermos” que somos vino el Hijo de Dios (cf. Mc. 2, 17) y nuestra sanación es lo que celebraremos al terminar esta Semana.
Señor, tú que decidiste venir siempre en nuestra ayuda, haz que nos sobrepongamos cada vez de nuestras inevitables caídas, para ser lo menos posible un obstáculo para la construcción de tu Reino y, si es tu voluntad, que seamos un aporte en esa labor. Amén.

Paz, Amor y Alegría para tu día y tu vida.
Miguel.

lunes, 2 de abril de 2012

En nosotros cohabita la bondad y la maldad


2 de abril de 2012
Lunes Santo

Lecturas de hoy:
Isaías 42, 1-7 / Salmo Sal 26, 1-3.13-14 El Señor es mi luz y mi salvación.

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     12, 1-11
Seis días antes de la Pascua, Jesús volvió a Betania, donde estaba Lázaro, al que había resucitado. Allí le prepararon una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los comensales.
María, tomando una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, ungió con él los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. La casa se impregnó con la fragancia del perfume.
Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dijo: «¿Por qué no se vendió este perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?» Dijo esto, no porque se interesaba por los pobres, sino porque era ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, robaba lo que se ponía en ella.
Jesús le respondió: «Déjala. Ella tenía reservado este perfume para el día de mi sepultura. A los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre.»
Entre tanto, una gran multitud de judíos se enteró de que Jesús estaba allí, y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado. Entonces los sumos sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos se apartaban de ellos y creían en Jesús, a causa de él.
Palabra del Señor.

MEDITACION
“El Señor, el que creó el cielo y lo desplegó, el que extendió la tierra y lo que ella produce, el que da el aliento al pueblo que la habita” y da “el espíritu a los que caminan por ella”, se lo da a María para que sienta la necesidad de ungir con ese caro perfume a Jesús, como un anticipo profético –reconoce él mismo- de lo que no será posible hacer con su cadáver por la premura con que deberá ser sepultado, debido a la inminencia del día sábado…
Frente a este gesto, signo de lo bello y bueno que hay en el alma humana se aprecia la actitud egoísta del discípulo, quien es cegado por su materialismo y ambición, signos de la humanidad herida por el pecado al cual viene a combatir el Señor.
En el inicio de la Semana Mayor de nuestra Fe, recordemos que en nosotros cohabita la bondad y la maldad. De esta última quiere liberarnos con su vida entregada; la primera quiere que desarrollemos aprendiendo de él a entregar la vida.
Permite, Padre, que haciendo nuestro el Salmo: “El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré?”, nos inundemos de valentía ante el desafío de vencer el mal; y que acogiendo en nuestro corazón la Palabra “Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes”, vivamos agradecidos tu enseñanza de amor y fraternidad.