Pertenecemos a la Parroquia Santo Cura de Ars, atendida pastoralmente por la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (Dehonianos).

Nos ubicas en Pirámide 565, paradero 11 ½ de Santa Rosa. Comuna de San Miguel, Santiago de Chile.
Nuestras actividades se despliegan durante la semana; nuestra celebración dominical es a las 10:15. Bienvenid@s.





ATENCIÓN

A contar del 1 de Enero de 2013 las Meditaciones diarias del evangelio se encuentran en: http://pazamoryalegria.blogspot.com/

domingo, 8 de agosto de 2010

El Reino se está manifestando en nuestra Comunidad


Hoy nuestra Liturgia fue presidida por primera vez por el hermano Ricardo, seminarista dehoniano, quien si Dios quiere, pronto será ordenado diácono y, siempre Dios mediante, luego sacerdote de la misma Congregación de nuestros padres Hernán, Raúl y Julián.
En su comentario a las lecturas que la Iglesia proclama este Domingo, nos hacía valorar el don de la Fe y su manifestación concreta en nosotros, tomando como ejemplo al propio Señor Jesús, quien en la cruz se vió solo (sus discípulos lo abandonaron), desnudo y rodeado por el odio de quienes lo ejecutaron. En ese ambiente, en vez de abandonarse a la desesperación, termina manifestando su confianza en el Padre, al decir: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu".
Nos decía que tener fe no significa no temer o no llorar, pues el mismo Jesús, según sabemos tuvo miedo en el huerto de Getsemaní y lloró por la muerte de su amigo Lázaro. Lo importante es no quedarse ahí y entregarse a las manos de Dios, sabiendo que las cosas pueden no resultar como quisiéramos, pero sabiendo que son los caminos del Señor, nos conforta la confianza.
Nos recordó que nuestra vida es una espera de la segunda venida de Cristo. Y no podemos creer que esa espera sea cómoda, debe ser una espera diligente, con la luz encendida, para ser luz del mundo. Una espera en servicio y justicia.
Por último, dijo que estar entre nosotros le hizo sentir que nuestra Comunidad es, como lo indica el Evangelio de hoy (Lucas 12, 32-48) "un pequeño rebaño" que ama al Señor y por eso el Reino se está manifestando en medio nuestro.
Gloria a Ti, Señor Jesús.

jueves, 5 de agosto de 2010

Preparemos el Próximo Día del Señor


El siguiente Domingo, 8 de agosto, nuestra Iglesia proclama el siguiente Evangelio:

Aclamación al Evangelio

Aleluya. Estén prevenidos y preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. Aleluya.

Evangelio Lc 12, 32-48

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: «No temas, pequeño Rebaño, porque el Padre de ustedes ha querido darles el Reino. Vendan sus bienes y denlos como limosna. Háganse bolsas que no se desgasten y acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladrón ni destruye la polilla. Porque allí donde tengan su tesoro, tendrán también su corazón. Estén preparados, ceñidas las vestiduras y con las lámparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta. ¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada! Les aseguro que él mismo recogerá su túnica, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlos. ¡Felices ellos, si el señor llega a medianoche o antes del alba y los encuentra así! Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre llegará a la hora menos pensada». Pedro preguntó entonces: «Señor, ¿esta parábola la dices para nosotros o para todos?» El Señor le dijo: «¿Cuál es el administrador fiel y previsor, a quien el Señor pondrá al frente de su personal para distribuirle la ración de trigo en el momento oportuno? ¡Feliz aquél a quien su señor, al llegar, encuentra ocupado en este trabajo! Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes. Pero si este servidor piensa: “Mi señor tardará en llegar”, y se dedica a golpear a los servidores y a las sirvientas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse, su señor llegará el día y la hora menos pensada, lo castigará y le hará correr la misma suerte que los infieles. El servidor que, conociendo la voluntad de su señor, no tuvo las cosas preparadas y no obró conforme a lo que él había dispuesto, recibirá un castigo severo. Pero aquél que sin saberlo, se hizo también culpable, será castigado menos severamente. Al que se le dio mucho, se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho, se le reclamará mucho más».

Palabra del Señor.

R. Gloria a ti, Señor Jesús.

jueves, 29 de julio de 2010

Preparemos el Próximo Día del Señor


Domingo 1 de agosto. La Iglesia proclama el siguiente Evangelio:

Aclamación al Evangelio

Aleluya. Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Aleluya.

Evangelio Lc 12, 13-21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Uno de la multitud dijo al Señor: «Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia». Jesús le respondió: «Amigo, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre ustedes?» Después les dijo: «Cuídense de toda avaricia, porque aun en medio de la abundancia, la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas». Les dijo entonces una parábola: «Había un hombre rico, cuyas tierras habían producido mucho, y se preguntaba a sí mismo: “¿Qué voy a hacer? No tengo dónde guardar mi cosecha”. Después pensó: “Voy a hacer esto: demoleré mis graneros, construiré otros más grandes y amontonaré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida”. Pero Dios le dijo: “Insensato, esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado?” Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí, y no es rico a los ojos de Dios».

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

domingo, 25 de julio de 2010

Orando con "confianza porfiada"



El Evangelio proclamado fue tomado de San Lucas (11, 1-13): una catequesis de Jesús sobre la Oración.
Hoy nuestra Eucaristía fue presidida por el padre Julián, quien nos dijo que el Señor enseña a orar a Dios como padre querido y como a un amigo, es decir, con confianza porfiada como Abraham en la primera lectura (Génesis 18, 20-21.23-32).

Nos contaba que a veces alguien le decía que no podía orar por estar enojado con Dios, a lo que él le indicaba que ¡se lo dijera a Dios!, porque a los amigos se les cuenta todo lo que nos pasa y se les dice si tenemos algo contra ellos, así se aclaran las cosas. A Él no le molesta eso. lo que sí "le duele" es que no le tengamos confianza.

Además, volviendo al ejemplo de la primera lectura, nos recordó que si oramos por los demás, Dios piensa: "si él le tiene misericordia, ¿cómo no se la tendría yo?".

Por último, nos indicó que el poner en oración lo que nos pasa, lo que nos duele, lo que nos entristece (y lo que les pasa, les duele, les entristece a los demás) es mucho más sanador que las terapias.


Pidamos por todas las personas que conocemos (amigos, parientes, vecinos, compañeros, etc.) que tengan algún padecimiento físico, moral o espiritual para que puedan recibir el consuelo del Señor.

Roguemos al Señor.

Escúchanos, Señor, te rogamos.


jueves, 22 de julio de 2010

Preparémonos para el próximo Día del Señor: Domingo 18 del Tiempo Común

El siguiente Domingo, 25 de Julio, la Iglesia proclama este Evangelio:

Aclamación al Evangelio

Aleluya. Han recibido el espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios «¡Abbá!», es decir, Padre. Aleluya.

Evangelio Lc 11, 1-13

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos». Él les dijo entonces: «Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquéllos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación». Jesús agregó: «Supongamos que alguno de ustedes tiene un amigo y recurre a él a medianoche, para decirle: “Amigo, préstame tres panes, porque uno de mis amigos llegó de viaje y no tengo nada que ofrecerle”, y desde adentro él le responde: “No me fastidies; ahora la puerta está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme para dártelos”. Yo les aseguro que aunque él no se levante para dárselos por ser su amigo, se levantará al menos a causa de su insistencia y le dará todo lo necesario. También les aseguro: pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. ¿Hay entre ustedes algún padre que da a su hijo una serpiente cuando le pide un pescado? ¿Y si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquéllos que se lo pidan!».

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

domingo, 18 de julio de 2010

Aprendiendo a ser Acogedores


Hoy tuvimos Liturgia presidida por el Ministro Dionisio.
El Evangelio proclamado hoy fue: Lucas 10, 38-42: en casa de Marta y María.
Él nos señaló que el Señor nos invita a ser acogedores. Precisó que la invitación no es sólo a quienes "dan la cara" en la Comunidad, sino a todos. Y siempre.
Nos recordó que estamos viviendo el espíritu de la Misión Continental, convocada por los Obispos de Latinoamérica en Aparecida. Eso significa tener disposición permanente para recibir las inquietudes, dudas y dolores de los hermanos que se nos acerquen. Así hacemos vida el Evangelio cada día.

Gloria a Ti, Señor Jesús.

viernes, 16 de julio de 2010